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Racing lo buscó pero Colón fue efectivo y se impuso 2 a 1 |
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| Arrancó en desventaja casi desde el inicio del juego, pero fue perseverante y convirtió en figura al arquero visitante. Así llegó al empate, pero luego sufrió el oportunismo del rival y con el resultado en contra no halló el camino para poder doblegarlo. |
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03/09/2010 - La propuesta de juego ideada por el técnico Miguel Angel Russo y el plan elaborado en la previa para enfrentar a Colón se esfumó a tan sólo cuatro minutos del arranque del juego. Fuertes aprovechó un pase atrás corto de Mayorga en una salida desde el fondo y no falló ante De Olivera. El equipo se encontró en una situación impensada y con todo un partido por delante, debió salir a buscar el resultado ante el rival santafesino.
Tras los primeros instantes luego del cimbronazo producido por el tanto en contra, la Academia se apoderó de la pelota y comenzó a aproximarse cada vez con más insistencia sobre el arco defendido por Diego Pozo. Las proyecciones por izquierda de Fernández o de Lluy junto a Lugüercio por derecha desembocaron en oportunidades de gol, que el arquero rival se encargó de contener.
El ingreso de Castromán por el lesionado Fariña le dio al equipo más movilidad de tres cuartos de cancha hacia delante. Bieler se mostraba siempre movedizo entre los férreos defensores adversarios, pero no conseguía ese pase limpio o esa ocasión clara para llegar a posición de gol. Cuando por fin el delantero pudo tenerla, se encontró una vez más con la figura de Pozo. Las situaciones de riesgo se continuaron sucediendo con el paso de los minutos pero el desenlace fue siempre el mismo: una intervención segura del arquero de Colón.
Trece situaciones de gol fueron con las que contó Racing Club en la primera etapa. Las hubo de casi todas las formas posibles: luego de la ejecución de una pelota parada, tras un desborde por el lado diestro o el costado zurdo y con remates larga distancia. Pero recién a los treinta minutos y luego de mucha perseverancia en la ofensiva fue que el equipo llegó a la igualdad. Yacob remató desde fuera del área, el guardameta rival otorgó un rebote corto y Bieler lo capturó para estampar el transitorio 1 a 1.
Con un aliento ensordecedor desde las tribunas y el envión anímico a favor, los racinguistas fueron a la carga por el tanto del desnivel. Colón no ofreció una gran propuesta en la faz ofensiva, pero en cambio se mostró siempre atento para capitalizar los errores de Racing y a generar juego en base a ellos.
De esta manera y a pasar de que casi no había pisado el área contraria tras su gol, el cuadro de Santa Fe aprovechó un robo en la mitad de la cancha y generó un veloz contraataque en los pies de Higuaín y que finalizó con una definición por la derecha de Larrivey por sobre De Olivera que Aveldaño no pudo rechazar en la línea. Demasiado premio para la visita que buscó poco pero con acierto. Castigo excesivo para un Racing que hizo todo el gasto, pero no pudo definir las ocasiones y se descuidó en algunos sectores de la cancha mientras intentaba hacerlo.
En el segundo tiempo el desarrollo fue ideológicamente parecido al de la etapa anterior pero distinto desde lo pragmático. La visita jugó con el resultado a su favor y a pesar de que la iniciativa no estuvo de su lado, si manejó la pelota con criterio para hacer pasar el tiempo e intentó liquidar el partido de contragolpe cuando puedo, aunque sin acierto. La Academia siguió con las mismas ganas de revertir la situación con las que había comenzado luego del gol de Fuertes, pero no logró llevarlas a la práctica dentro de la cancha de la misma manera que en la etapa anterior.
Las llegadas ante Pozo no fueron tan habituales como antes pero igualmente el equipo generó algunas chances claras. La oportunidad más importante fue un cabezazo de Yacob que se fue al lado del palo derecho con el arquero rival estático y sin reacción. Racing lo buscaba con más corazón que fútbol y apelando a veces en exceso a los pelotazos en búsqueda de un Bieler que fue bien marcado. Para intentar brindarle al atacante otro socio además de Lugüercio, el técnico puso en cancha a Hauche y casi sobre el final a Viola. Pero los intentos se diluyeron en los metros finales ante un rival que esperó bien abroquelado en su propia área y al que no se le pudo entrar por ningún lado para poder vulnerarlo de nuevo.
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